Judas, la cerveza rubia belga más traicionera

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Judas, la cerveza rubia belga más traicionera

Judas es una de las cervezas industriales belgas más conocidas en nuestro país debido a su comercialización por parte de Heineken España. Se trata de una cerveza rubia y fuerte con 8,5% de graduación alcohólica que no deja indiferente a nadie.

Cuando hablamos de cervezas belgas solemos pensar en cervezas de tradición milenaria, fabricadas de manera artesanal en abadías o monasterios y siguiendo los preceptos de los monjes trapenses a lo Chimay o Westvleteren. Pero la Judas nos demuestra que esta idea no es del todo correcta, siendo un gran ejemplo de cerveza industrial belga de altísima calidad y con apenas 30 años de vida.

Nota de Cata:

La Judas es una cerveza que podemos catalogar dentro del estilo belgian strong ale, es decir, una cerveza de alta fermentación de estilo belga con una graduación alcohólica bastante elevada. No es para menos, su 8,5% de contenido alcohólico hace honor a su nombre pues durante su cata, aunque se percibe que es una cerveza alcohólica, no se nota el rango en el que estamos moviéndonos y acaba golpeándonos por la espalda cuando menos nos lo esperamos.

Por lo demás, se trata de una cerveza rubia, de color brillante y nada turbio, con algunos matices ambarinos. Se fabrica con las mejores cebadas, lúpulos y levaduras traídas desde la región checa de Bohemia, y tras una segunda fermentación en botella se deja madurar en la misma. El resultado es una cerveza en la que predomina el dulzor sobre el amargor (tiene unos 20 – 25 IBUs) y en la que percibimos ciertas notas cítricas y frutales.

Es una cerveza consistente, de mucho carácter, de espuma persistente y burbuja fina que resulta menos equilibrada de lo que nos gustaría, aunque es perdonable debido al alto nivel de alcohol que contiene. Ese carácter también lo notamos en su envasado, con una etiqueta sobria de color negro y una fuente de color rojo intenso que nos hacen pensar que nos encontramos ante una cerveza ciertamente diabólica sin tener que recurrir a ninguna estridencia.

En definitiva se trata de una cerveza algo plana y fácil de beber, a pesar de su alta graduación alcohólica, que intenta encontrar el equilibrio perfecto entre amargor, aroma y sabor dulzón a cereal. Se recomienda su servicio en copa de tulipa para poder disfrutar y apreciar todo su aroma y sabor, y a una temperatura no demasiado baja para poder percibir todas sus notas frutales. Marida a la perfección con quesos, fiambres y frutos secos que se hacen más que necesarios para que no se nos suba demasiado a la cabeza.

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